Reseña: "Un hijo", de Alejandro Palomas

jueves, 24 de septiembre de 2015


Guille es un niño introvertido con una sonrisa permanente, y es un lector empedernido con mucha imaginación. Solo tiene una amiga. Hasta aquí todo en orden. Pero tras esta máscara de tranquilidad se esconde un mundo fragilísimo, como un castillo de cartas, con un misterio por resolver. El rompecabezas lo configuran un padre en crisis, una madre ausente, una profesora intrigada y una psicóloga que intenta armar el puzle que está en el fondo. Una novela coral que respira sentimiento, ternura, vacíos, palabras no pronunciadas y un misterio sobrecogedor.











Guille es un niño de nueve años que quiere ser Mary Poppins. No es que quiera ser como ella, sino que quiere ser ella. Cuando confiesa esto delante de toda la clase, a Sonia, su profesora, se le disparan las alarmas y cree que hay algo más detrás de esa afirmación. A pesar de que Guille es un niño aparentemente feliz y de que siempre está sonriendo, piensa que eso solo es la punta del iceberg y que lo que no se ve es tan tremendo y oscuro que asusta. Preocupada, decide acudir a María, la psicóloga del colegio, quien comenzará a ver a Guille después de clase e intentará descubrir qué le sucede al niño.

Guille es un niño tierno, dulce, hipersensible y apasionado por la lectura y la fantasía que vive solo con su padre, Manuel, pues al estar en paro su madre se marchó a trabajar como azafata a Dubái. Desde que eso ocurrió unos meses atrás, Manuel no sabe muy bien cómo enfrentarse a determinadas situaciones. A largo de toda la novela nos acompaña la sensación de incertidumbre que tiene relación con el misterio de la historia, sobre el cual no comentaré nada para no quitarle la gracia, aunque sí que resulta un poco previsible.

Un hijo es una novela narrada en primera persona de la mano de cuatro personajes: Guille, María (su psicóloga), Manuel (su padre) y Sonia (su profesora). Los dos primeros son los que llevan el peso de la narración, casi siempre intercalándose, para dar a conocer el punto de vista de uno y de otro y para hacer avanzar la historia. Sin embargo, los dos últimos solamente intervienen directamente al principio de la novela. Alejandro Palomas ha sabido plasmar las cuatro voces perfectamente: por un lado, la voz de Guille es obviamente la voz de un niño, que explica lo que pasa a su alrededor desde la inocencia, con explicaciones más que con palabras concretas; por otro lado, consigue que en cierto modo las voces de los adultos sean distintas entre sí, y es que aunque las de María y Sonia son parecidas, es evidente que la de Manuel es diferente.

Estamos ante un libro muy rápido de leer, en parte porque los capítulos que la conforman son bastante breves y por esa alternancia a la hora de narrar los acontecimientos. A medida que te vas adentrando en la historia quieres seguir avanzando y llegar al fondo de la cuestión al igual que María, comprobar que lo que sospechas desde el principio es la respuesta al misterio que envuelve la novela, y seguro que no querréis dejar de leer hasta llegar al final de esta enternecedora historia.


Reseña: "Como caído del cielo", de Elena Castillo Castro

martes, 22 de septiembre de 2015


Lili piensa que lo mejor que puede hacer, dadas las circunstancias, son las maletas. Tras la muerte de su padre en extrañas circunstancias, una amenaza de secuestro se cierne sobre ella y, por si esto fuera poco, su novio de toda la vida decide ponerle los cuernos. El panorama no puede ser más descorazonador para Lili, o sí... ya que su padre le dejó de «regalo» un guardaespaldas, Danielh, su escolta celestial, tan guapo como inaccesible. Con fiestas de copete por Madrid, experiencias 3G en Las Vegas, días de surf en las playas de Hawái y safaris por Sudáfrica... la oportunidad de alcanzar una pluma de plata se verá dificultada por una inesperada y alocada historia de amor.










Si os soy sincera, este libro no me llamaba especialmente la atención, pero empecé a leer reseñas tan buenas que decidí darle una oportunidad. Pues bien, al final me alegro de haberlo hecho, dejad que os cuente por qué porque mi opinión ha sido bastante variable.

Lili es una chica de 17 años cuyo padre acaba de morir. Si esto no fuera ya suficiente tragedia, creen que fue asesinado, por lo que la vida de la chica podría estar en peligro. Por ello, tanto su padre antes de morir como su nuevo tutor legal consideraron oportuno que, al menos hasta que alcance la mayoría de edad, Lili debería tener un guardaespaldas. Es aquí donde entra en escena Danielh, un hombre angelical que no es el guardaespaldas que todos nos esperamos. Al principio Lili se ve contrariada por la presencia de Danielh, no quiere tener una sombra que esté con ella las 24 horas del día y le arruine los planes, pero poco a poco se acaba forjando una buena relación entre ellos. Esto se debe en parte a los múltiples viajes que harán juntos y que les harán pasar muchas horas a solas, y es que Lili tiene una revelación: si realmente hay alguien que quiere intentar matarla o secuestrarla, ¿no sería una pena no haber vivido grandes experiencias? Esto es algo que me ha encantado de la historia: Elena Castillo Castro nos lleva en apenas 250 páginas a Las Vegas, Hawái y Ciudad del Cabo. Si ya me encanta viajar a través de la literatura, aquí he conseguido desplazarme a tres lugares que no he tenido el placer de visitar y además que no son los típicos que aparecen en los libros. Después de esto, mis ganas de ir a Sudáfrica han aumentado con creces, ya os lo digo.

Debo reconocer que al principio de la historia estuve a punto de tirar la toalla porque no acababa de convencerme (creo que el new adult no es para nada lo mío), pero como soy una cabezona decidí terminármelo. Ahora mismo me alegro mucho de haberlo hecho, porque a pesar de que al principio esperaba encontrarme una historia divertida, cómica y superficial he comprobado que Como caído del cielo nos cuenta una historia dulce y de maduración, y para mí eso le ha hecho ganar muchos puntos. Al principio Lili nos puede parecer una niña boba, mimada y superficial, pero a medida que avanza la narración nos damos cuenta de que es una chica con inquietudes, buenas intenciones y un gran corazón, y es que evoluciona mucho a lo largo de la historia.

Los capítulos son bastante breves, por lo que la lectura es muy ágil, y además están narrados en primera persona, tanto por parte de Lili como por parte de Danielh. Esto me ha resultado muy interesante, porque nos permite conocer el punto de vista de ambos protagonistas y saber qué piensan y sienten a medida que su relación avanza. Elena Castillo Castro consigue dominar las dos voces de la novela, y distingue muy bien a un narrador de otro con una prosa siempre cuidada.

El final de la novela me ha parecido previsible desde el principio pero no por ello menos bonito, porque los personajes que te encuentras al inicio y al final de la historia no son los mismos, han evolucionado de tal manera que les has cogido un cariño especial. Sin embargo, la idea me ha parecido muy original, y eso es algo que, para mí, le añade valor a la historia.


Reseña: "Diez negritos", de Agatha Christie

jueves, 17 de septiembre de 2015


Diez personas reciben sendas cartas firmadas por un desconocido Mr. Owen, invitándolas a pasar unos días en la mansión que tiene en uno de los islotes de la costa de Devon. La primera noche, después de la cena, una voz les acusa, a todos, de ser culpables de un crimen. Lo que parece ser una broma macabra se convierte en una espantosa realidad cuando, uno por uno, los diez invitados son asesinados en una atmósfera de miedo y mutuas acusaciones. La clave parece estar en una vieja canción infantil: «Diez negritos fueron a cenar, uno se ahogó y nueve quedaron. Nueve negritos trasnocharon mucho, uno no despertó, quedaron ocho...».








Hacía siglos que tenía pendiente leer alguna novela de Agatha Christie, a pesar de que hace unos meses leí La ratonera después de ver la obra de teatro, pero no era lo mismo. Tenía ganas de meterme de lleno en la trama, de intentar resolver yo también el crimen, así que debía partir de la premisa de no conocer el desenlace de la historia. Tengo amigos que son verdaderos fans de la escritora de misterio, y todos me decían que Diez negritos era un muy buen libro para adentrarse en su obra. Ahora que ya lo he terminado, puedo deciros que ha sido una lectura estupenda y adictiva.

Christie reúne en esta novela a múltiples personajes que acaban teniendo más o menos relevancia en la historia. Todos ellos pertenecen a clases sociales diversas, tienen profesiones diferentes y se encuentran en distintos rangos de edad. La desconfianza está a la orden del día en la casa de la Isla del Negro, pues todos mienten protegiendo sus intereses y sus secretos más oscuros.

La pluma de la autora me ha parecido sublime. Al menos en la traducción que yo he leído, la prosa es formal, florida y cuidada, y se reproduce la manera de hablar de los años 30.

El libro está compuesto de capítulos cortos y se lee de una sentada, pues consta de poquitas páginas. Además, la narración no es para nada aburrida. Christie va al grano y no se entretiene a la hora de exponer los hechos y los pensamientos de los personajes, al mismo tiempo que mantiene la tensión de la situación y nos tiene enganchados para descubrir quién es el asesino o la asesina. Yo misma me he metido tanto en la historia que me he visto haciendo cábalas para averiguar su identidad, quién sería el siguiente en caer, intentando descifrar cuál era el misterio y elaborando mis propias teorías, pero debo confesar que al final no he tenido éxito jeje. Nos encontramos ante un desenlace nada predecible, y eso es lo mejor de todo.

En definitiva, si no habéis leído todavía nada de Agatha Christie, yo también considero que es una buena idea iniciarse en su obra con esta novela, pues tras esta primera aproximación, tengo claro que no será la última.


OTROS LIBROS DE AGATHA CHRISTIE

&  Asesinato en el Orient Express

Reseña: "Misión Hippy", de Tessa C. Martín

martes, 15 de septiembre de 2015


El teniente Martín Galán, del Grupo de Operaciones Especiales, ha sido entrenado para enfrentarse a cualquier situación. Por eso, rescatar a una joven hippy que se ha quedado suspendida de un poste mientras colgaba una pancarta antimilitarista no debería suponer mayor problema. ¿O sí?

Zoe de la Prada es altruista, impulsiva y honesta. Su pensamiento liberal y su lucha contra las injusticias la ponen en el ojo del huracán cuando tiene que ser rescatada por un teniente autoritario que, con su manera de proceder, no hace más que confirmar los reparos que tiene la joven en contra del ejército. ¿O no?

¿Qué sucede cuando dos personas de mundos completamente distintos se atraen? ¿Dejarán que sus diferencias las separen? Para Zoe y Martín esta será su principal misión.




En cuanto vi esta portada tan colorida y el título del libro supe que quería leerlo, pero cuando leí la sinopsis tuve claro que estaba hecho para mí, que era de los que iba a disfrutar, y os puedo asegurar que no me equivoqué. Tessa C. Martín nos trae con Misión Hippy una historia de amor entre polos opuestos. Zoe de la Prada es una chica idealista, libre, impulsiva, orgullosa, inteligente y de buen corazón que acaba de terminar sus estudios de Derecho y, convencida por unos amigos, se anima a ayudarlos a colgar una pancarta en lo alto de un poste en contra del ejército. Al abandonarla sus amigos y quedarse atrapada sin poder bajar, es precisamente el ejército quien acude a rescatarla, y entre ellos se encuentra el protagonista masculino de la historia: el teniente Martín Galán, un hombre atractivo, serio, disciplinado, responsable... pero también muy dulce y apasionado. Desde el primer momento la atracción que existe entre ellos es innegable, y aunque Martín intentará luchar contra ella porque sabe que Zoe no le traerá más que problemas, no puede evitar estar pendiente de ella.

A partir del momento en que se conocen vivirán todo tipo de situaciones disparatadas que te harán reír, sobre todo al inicio de la historia, y es que lo que es interesante saber es que esta novela comenzó siendo un relato y, a través de la web de la autora, podías votar cómo querías que continuara. Esto me ha parecido de lo más original, y supongo que es lo que ha contribuido a que la historia no siguiera tal y como yo esperaba, sino que ha conseguido sorprenderme.

¿Y qué decir de los personajes secundarios? Si a alguien me gustaría destacar es a Potro, mejor amigo de Martín, ¡y es que me ha parecido un encanto! Me habría gustado saber más de él, y también de Vicky, la mejor amiga de Zoe. ¿Es posible que la autora esté pensando en un spin-off? =P

La novela es muy ágil y adictiva. Yo al menos no podía parar de leer; no veía la hora de retomar la lectura y la terminé en un suspiro. Si algo me ha gustado han sido los diálogos entre los protagonistas, llenos de ironía y retadores al principio y plagados de dulzura después. La pluma de Tessa C. Martín me ha parecido fresca y también muy cuidada. A lo largo de sus páginas, la autora consigue transmitirnos el sufrimiento de los personajes, nos mete de lleno en la historia, y llegas a conectar de tal manera con los personajes que te enamoras con ellos, sufres con ellos. Deseas, necesitas que tengan su final feliz, porque sabes que no se merecen otra cosa.

En resumen, Misión Hippy me ha parecido una historia fresca, divertida pero también tierna que me ha sorprendido para muy bien y que ha llegado a transmitirme. Ha habido giros en la narración que no me esperaba para nada, y es genial que una novela romántica no sea tan previsible y consiga sorprendernos. Si no la habéis leído todavía y os gusta este género, ¿a qué esperáis? Os la recomiendo totalmente ;)


Reseña: "La chica del tren", de Paula Hawkins

jueves, 10 de septiembre de 2015


¿Estabas en el tren de las 8:04? ¿Viste algo sospechoso? Rachel, sí. Rachel toma siempre el tren de las 8:04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece? Tú no la conoces. Ella a ti, sí.











La chica del tren es una novela a la que desde el principio en nuestro país se le ha dado mucho bombo por el éxito que ha tenido tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos, pero tras leer varias reseñas en las que decían que no era para tanto no sabía muy bien qué pensar. Por ello, decidí hacer lo que hago siempre en ese caso: leer la novela y formarme mi propia opinión.

Comencé el libro sin muchas expectativas, pero la verdad es que me ha gustado más de lo que esperaba. La historia está narrada en primera persona por tres narradoras diferentes: Rachel, Megan y Anna. La primera es la predominante, mientras que las otras dos intervienen en menor medida y no a lo largo de toda la novela. Todas están involucradas de un modo u otro en el suceso en que se centra la historia y nos relatan acontecimientos tanto del presente como del pasado, pero no os quiero desvelar mucho para que vosotros mismos lo averigüéis.

Todos los personajes de la novela luchan contra sus propios demonios: Rachel contra su alcoholismo y el haberse separado de su marido, Megan contra los fantasmas de su pasado, Anna contra la presencia constante de Rachel, que llega a considerar acoso... Pero no se trata solo de las narradoras, sino de todos los personajes, y es que ninguno es tan bueno como puede parecer y esta historia nos enseña que a veces las apariencias engañan. La autora ha conseguido perfilarlos a todos muy bien, pero en ningún momento llegas a apreciarlos por ese lado oscuro que todos poseen, ya que nos muestra su cara más cruda.

La narración me ha parecido bastante lenta, sobre todo al principio. No sé si iba ya por la página 100 cuando pensé: «Bueno, pero ¿cuándo verá Rachel lo que quiera que vea desde el tren?». Además, no ayuda que esta no deje de relatar sus vivencias bebida, resacosa y ansiosa por volver a beber. Así que os aconsejo que tengáis paciencia, porque al menos yo no me enganché hasta el punto de no poder parar de leer hasta la mitad del libro. La autora sabe gestionar muy bien la información, la cual nos va facilitando a cuentagotas hasta llegar a la verdad, y va dejando pistas para que acabemos desconfiando y sospechando de todos y cada uno de los personajes. Es así como consigue darle emoción a la historia.

No puedo contaros mucho más sin destriparos la lectura, así que solo me queda decir que os la recomiendo. A mí al menos me ha gustado.


Reseña: "La chica de los ojos color café", de Lisa Kleypas

martes, 8 de septiembre de 2015


Primero de todo, me gustaría comenzar diciendo que la sinopsis que viene en la contraportada del libro no tiene nada que ver con la historia que nos cuenta Lisa Kleypas, por eso no la he puesto al principio como de costumbre. Es atrayente, sí, pero como las cosas no suceden así... aquí va mi intento. Avery Crosslin es una chica de 27 años a la que, tras muchos años con Brian, este le rompe el corazón. Desde entonces ha sido incapaz de volver a tener una relación y mucho menos de confiar en el género masculino. Justo en esa época fallece su padre, un hombre al que su madre detesta y que prácticamente no ha estado presente en su vida. Con unos antecedentes así, ¿cómo va Avery a confiar en los hombres? Es entonces cuando conoce a Sofía, su hermanastra por parte de padre. Avery necesita dejar atrás Nueva York y su relación fallida con Brian, y Sofía y ella congenian de tal manera que se mudan a Dallas e inauguran su propio negocio: una empresa de organización de bodas.



Es precisamente en una boda organizada por Avery donde esta conoce al protagonista masculino de la novela: Joe Travis, un hombre de unos 30 años sexy, guapo, dulce, atento y pasional. Desde el principio surge la chispa entre los dos y la atracción que sienten el uno por el otro es innegable, pero Avery intenta resistirse, pues no quiere ser el nuevo divertimento de un hombre rico que, según ella, cree que puede tenerlo todo.

La historia está narrada en primera persona, por lo que en todo momento conocemos los pensamientos de Avery, sus miedos y sus sensaciones. La narración es muy fluida y ha sido un auténtico placer leer a Lisa Kleypas, a la que todavía no conocía, pues la novela está muy bien escrita.

Además de la historia de Avery y Joe, la autora apuesta también por dos historias secundarias, y he de decir que han llegado a parecerme más interesantes que la principal. No tenía muchas expectativas al leer este libro, pero no me ha parecido una historia extraordinaria, quizá porque sin saberlo en el momento en el que lo leí deseaba que tuviera algo más o porque últimamente he leído novelas románticas tan buenas que, en mi opinión, este se ha quedado un poco corto. Sinceramente, no lo sé. No obstante, me ha parecido muy realista, pues es normal que la protagonista sienta desconfianza después de que le rompieran el corazón hasta el punto de tener dificultades para iniciar una nueva relación, y para mí el componente realista que haga verosímil una historia de amor es muy importante.

Como quizá ya sabréis, La chica de los ojos color café es el cuarto y último libro de la saga de la familia Travis. Cuando decidí leerlo no lo sabía y, al enterarme, lo leí de todas formas tras comprobar que se trata de libros independientes (como la saga de las hermanas Walsh de Marian Keyes, por ejemplo). Aunque en un principio no pretendía leerme toda la saga, tras conocer a Gage, Haven y Jack no he podido resistirme y en cuanto pueda la «continuaré».


En definitiva, ha sido una lectura entretenida que me ha durado muy poquito y que está muy bien escrita pero, en mi opinión, no es nada del otro mundo, le falta ese algo para que sea excepcional. Si lo que buscáis es una GRAN HISTORIA DE AMOR, así, en mayúsculas, no creo que sea esta.


Reseña: "Querido Word", de Cristina González

jueves, 3 de septiembre de 2015


Un chico misterioso, una oficina, un chat y unas ganas locas de gritar «¡te quiero!». Kate, una mujer peculiar y soltera, acaba de ser contratada como desarrolladora de software y decide empezar a escribir un diario en su ordenador. En su primer día de trabajo conoce a Simon, su compañero, un chico con una timidez que roza lo enfermizo y al que no es capaz de arrancar un «hola» por las mañanas. Simon es para Kate un idiota muy guapo que pronto se convierte en algo parecido a una obsesión...













Lo que más me llamó la atención de esta novela es que está incluida en la colección Beta Coqueta. Como quizá ya sabéis a estas alturas, Elísabet Benavent es una de mis autoras favoritas y, si ella la destacaba, decidí darle una oportunidad a pesar de no haber leído reseñas muy positivas. Pues bien, la verdad es que a mí no me ha entusiasmado que digamos, aunque tampoco me ha defraudado porque no tenía muchas expectativas. Os cuento.

Kate es una chica de 26 años que acaba de empezar a trabajar en Microsoft, el sueño de su vida. Es una mujer con carácter, un poco obsesa y no le da demasiada importancia a su aspecto. Simon, su compañero de cubículo, tiene 30 años y no se siente cómodo hablando con la gente, por lo que se muestra un poco «autista». El muchacho no dice ni hola cuando te ve entrar por la puerta (bueno, tampoco te mira), pero claro, como está buenísimo de la muerte Kate se fija en él al instante. Como ya he dicho tiene problemas para hablar con la gente, y cuando lo hace en ocasiones se muestra un tanto brusco. Pues bien, visto el panorama os diré que en ningún momento he llegado a conectar con los personajes. Obviamente deseaba un final feliz, como en todas las historias que leo, pero no he sentido ni por asomo cercanía con los protagonistas como han conseguido algunos escritores.

La narración se nos presenta en primera persona y en forma de diario. Kate se desahoga ante una página en blanco de Microsoft Word y explica cómo va todo en su nuevo trabajo y cómo avanzan las cosas con Simon. La pluma de Cristina González es coloquial y he de confesar que en ocasiones me he reído con alguna de sus ocurrencias. Se trata de un libro que se lee muy deprisa, pues cuenta con poquitas páginas y los capítulos son cortos -cada capítulo equivale a un día-, por lo que la lectura es muy ágil.

Por último, diré que la trama no me ha mantenido muy enganchada. Es bastante previsible, y al ser una historia simple, poco creíble y poco realista no ha terminado de convencerme. Sin embargo, si lo que buscáis es una novela para pasar la tarde puede estar bien. A lo mejor a vosotr@s os gusta, que sobre gustos no hay nada escrito, pero definitivamente esta novela no es para mí.


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Mis lecturas | Agosto 2015

miércoles, 2 de septiembre de 2015

¡Holaaa! =)

Estrenamos mes, así que toca hacer balance de las lecturas que me han acompañado a lo largo del mes de agosto. Pensaba que no encontraría tiempo para leer mucho, pero al final he conseguido sacar bastantes ratitos libres. Estoy muy contenta porque de nuevo ha sido un mes de muy buenas lecturas, y eso es en gran parte gracias a vuestras reseñas y recomendaciones =) Sin más preámbulos, aquí las tenéis:

      

Highlander tenías que ser, de Laura Nuño (««««)

The lemony pear! Aprende inglés con #Superbritánico (««««)

Alguien como tú, de Xavier Bosch (««««)

      

Un hijo, de Alejandro Palomas (««««)

La lista de Oliva (Oliva # 1), de Neïra (««««½)

La lista de Mario (Oliva # 2), de Neïra (««««½)

   

Diez negritos, de Agatha Christie («««««)

Querido Word, de Cristina González (««)


¿Qué tal os a ido a vosotr@s este mes?
¿Habéis leído mucho? =)

 
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