LOST IN TRANSLATION

12 de diciembre de 2016


¿Sabías que existe una palabra portuguesa, cafuné, que significa «acariciar con ternura el cabello de la persona que amas»? ¿Y que en sueco llaman mangata al reflejo de la luna, como un camino, sobre el agua? Tal vez haya algún vacío en tu lengua materna para expresar esas sensaciones que parecen imprecisas o indescriptibles, pero no desesperes: este compendio ilustrado ilumina algunas de las miles de palabras, procedentes de todas partes del mundo, que expresan vivencias y emociones tan universales como difíciles de traducir.





Hace poco descubrí por casualidad este pequeño tesoro, un librito ilustrado que no podría venirme más como anillo al dedo. Sin duda, lo primero que me llamó la atención fue el título: Lost in translation. Lo cierto es que mi profesión ocupa gran parte de mi vida. No queráis estar en medio de una quedada de traductores, podemos ser un auténtico peñazo. Y tampoco queráis ver una peli o una serie conmigo; J ya se ha acostumbrado a que a veces repita las escenas pero cambiando el audio, los subtítulos y quién sabe qué más para saber cómo se ha traducido tal o cual juego de palabras, pero puede ser desesperante. Deformación profesional, lo llaman... En fin, conociendo la existencia de este libro, ¿cómo no sentir curiosidad? Lo compré en un impulso, y el mismo día que llegó le eché un vistazo rápido. Había palabras y conceptos que me parecían curiosos y hasta graciosos (por ejemplo, que en alemán tengan la palabra drachenfutter para designar aquello que le regalas a tu pareja para compensar que la has pifiado), pero sobre todo me dejé embargar por las emociones y los recuerdos que me evocaban otras muchas. Además, todo acompañado de ilustraciones. El libro me estaba pareciendo precioso, así que decidí dejarlo de lado y leerlo tranquilamente cuando le llegara su momento. Este llegó hace apenas unos días. J y yo estábamos tumbados en la cama, a punto de irnos a dormir. Cogí este libro, que tenía sobre la mesita de noche, y le dije: «¿Leemos cuatro o cinco antes de apagar la luz?». No lo cumplimos. Nos dejamos llevar y lo terminamos en apenas media hora. Media hora en la que descubrimos que komorebi es como en japonés se llama a aquello que da lugar a mi color favorito; que en tagalo tienen una palabra, kilig, para designar esa sensación de tener mariposas en el estómago, algo que todos sentimos cuando nos enamoramos; o que los japoneses llaman tsundoku al hecho de comprar un libro, no leerlo y apilarlo sobre otros no leídos (esta nos va que ni pintada :)). Media hora en la que gracias a una palabra del árabe, samar, me teletransporté a aquellas noches en que te quedas charlando con los amigos de todo y de nada hasta las tantas; o ese momento en el que al descubrir que, en galés, hiraeth es esa nostalgia de lugares a los que no puedes volver, comencé a pensar en algunos sitios que quedaron atrás; o leer que en yámana mamihlapinatapai es ese entendimiento silencioso entre dos personas que están pensando o deseando lo mismo y J y yo nos miramos, sabedores de que eso nos pasa mil veces. Da igual que no seáis unos friquis de los idiomas como yo, ya veis que este libro es precioso por todas esas cosas que nos evoca.

Las respuestas de este libro pueden ser respuestas a preguntas que nunca imaginaste hacer, o quizá a otras que alguna vez te hiciste. Pueden concretar emociones y experiencias que parecían imprecisas o indescriptibles, e incluso hacerte recordar a alguien a quien habías olvidado hace mucho tiempo.

Ellen Frances Sanders






7 comentarios:

  1. ¡Qué entrada más chula!
    He sonreído mientras te imaginaba trasteando con el mando para curiosear y confirmar si la traducción se corresponde o no y también ese momento cómplice con tu chico antes de ir a dormir.
    En pinterest había visto algunas de estas palabras pero creo que es una idea genial tenerla recopiladas en un libro y que, además, haya quedado tan bonito.
    Apuntada para la próxima vez que pase por la FNAC.
    Gracias por descubrírmelo.
    Un beso

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    1. Carol, hoy ya está en mi estantería. A ver si consigo dosificarlo.
      Es monísimo. ;)

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    2. ¡Qué bien, Lidia! Espero que lo disfrutes muchísimo :) Ya me contarás si lo consigues, aunque una vez empiezas... es difícil parar :P

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  2. ¡Alá! qué bonito, no sabía que existiera un libro así, es muy muy interesante, me lo apunto, gracias por la entrada. Besos ^^

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  3. ¡Precioso libro! Lo voy a poner en mi carta para los Reyes Magos.

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    1. Pues es un regalo precioso :) Si al final cae, espero que lo disfrutes muchísimo.

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  4. Un libro al que le tengo muchas ganas. ¡Gracias por esas magníficas fotos! :)

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