Reseña: "Rompiendo las reglas", de María Martínez

jueves, 23 de junio de 2016


Tyler es sexy, inteligente y seguro de sí mismo. Cabreado con el mundo, su carácter es impredecible. Los tatuajes de su cuerpo son el recuerdo constante de todo lo que ha perdido, de los errores que jamás podrá perdonarse y de los deseos que nunca logrará cumplir. Ha aprendido del peor modo posible que amar significa sufrir, y que el único modo de sobrevivir es regirse por sus propias reglas. Cassie es lista y divertida, un poco cínica, y no le importa lo que los demás piensen de ella. Sabe cuáles son sus prioridades, sus expectativas, y tiene muy claro la clase de vida que quiere vivir. Pero bajo esa apariencia de seguridad y control, se esconde un corazón roto y asustado que intenta proteger a toda costa. Han pasado casi dos años desde que Tyler y Cassie se vieron por última vez. Ninguno está preparado para el reencuentro, para aceptar que la atracción que una vez sintieron sigue ahí, bajo la piel, imposible de ignorar. 

Enamorarse sin remedio parece inevitable;
pero, a veces, el amor no es suficiente.



¿Cómo pude estar tanto tiempo aparcando Cruzando los límites? Esto es lo que no dejaba de repetirme cuando la semana pasada estaba leyendo la primera parte de esta serie de novelas new adult. Hace poquito más de un mes se publicó la segunda parte, Rompiendo las reglas, y aprovechando que ya había dos novelas disponibles y que este subgénero ha empezado a atraerme bastante me decidí a darle una oportunidad. Nada más terminar la historia de Caleb y Savannah no tuve más remedio que empezar la de Tyler y Cassie, unos secundarios tan potentes que acabaron teniendo su propia historia. ¡Y qué historia! Totalmente a su altura, no he podido parar de leer en tres días. Lo que no podía llegar a pensar era que fuera a gustarme todavía más, que esa pareja que juntos eran como una bomba de relojería, aparte de hacerme reír fueran a enternecerme tanto.

Hace dos años que Tyler y Cassie se conocieron y tuvieron un rollete de verano. Se gustaron al instante, y a pesar de prácticamente no soportarse y de estar picándose constantemente el uno al otro, lo pasaron genial juntos. Sin embargo, el verano llegó a su fin y Cassie se marchó a la universidad sin siquiera despedirse de él. Cuando vuelven a encontrarse dos años después, nada más verse ambos comprueban que nada ha cambiado: esa atracción tan fuerte sigue estando ahí, al igual que siguen manteniendo esas batallas verbales que tan bien nos lo hacen pasar. Intentan guardar las distancias, tomar la decisión más inteligente por el bien de todos, pero tanta tensión no hay quien la soporte, así que deciden pasar el verano de sus vidas y pactan ser amigos con derecho a roce. Un plan aparentemente perfecto: lo pasarán bien, ninguno se enamorará ni acabará con el corazón roto y cuando el verano termine cada uno seguirá con su vida. Sin embargo, Cassie y Tyler se hacen amigos, comienzan a conocerse, a apreciarse, y las cosas no serán tan fáciles como ellos creían. Tyler, a pesar de parecer un capullo y de mostrarse tan engreído y arrogante, es encantador, dulce y divertido, y encuentra en Cassie a su chica ideal: divertida, con carácter y siempre con la respuesta perfecta a punto. Son perfectos el uno para el otro, y poco a poco la pasión y la atracción irán dando paso a sentimientos más profundos. Irán derribando todos sus muros, se irán colando poquito a poco entre las grietas de sus maltrechos corazones, hasta el punto de que Tyler irá rompiendo una a una todas sus reglas por Cassie. Pero ojalá las cosas fueran tan fáciles... Cuando el pasado irrumpe en sus vidas y todo se tambalea, deberán arriesgarse a asumir lo que sienten o huir.


Si algo me ha gustado de esta novela es el valor que se le da a la familia, ya sea la que lleva tu sangre o la que se escoge. En este aspecto los protagonistas se encuentran en situaciones opuestas. Para Tyler la familia lo es todo y no hay nada que no haría por ellos, mientras que Cassie ha crecido con un padre que las abandonó para formar otra familia y con una madre que nunca tiene tiempo para ella. Siente que todo el mundo la abandona, igual que le pasó la única vez que se enamoró sin miedo y sin condiciones, y por todo ello no confía en nadie y cierra su corazón, para impedir que vuelvan a hacerle daño, para no lamentar ni sufrir una nueva pérdida. Desde entonces se siente incapaz de mantener una relación con nadie, y lo mismo le pasa a Tyler, quien cree que es un cuerpo sin alma, que no se merece nada. Ambos tienen un pasado duro, están rotos y tienen sus traumas, creen que no tienen arreglo, hasta que se encuentran el uno al otro y deciden darse una oportunidad.

«Se miraron, se miraron de verdad, y se estableció una nueva conexión entre ellos,
la de saber que eran dos personas que arrastraban un gran peso, que se sentían rotos
y que hacían todo lo posible para protegerse y no volver a quebrarse.»

La única pega que le pondría a la novela han sido esos momentos culebrón hacia el final, cosas que se veían venir y que a mí personalmente no me han pillado muy por sorpresa. La autora recurre alguna que otra vez a los clichés, pero la novela en su conjunto me ha gustado tanto que en esta ocasión puedo pasarlos por alto. María me ha hecho reír a carcajadas con esos piques y esos rifirrafes taaan buenos, me ha hecho sonreír, querer matar a Tyler en alguna ocasión y emocionarme con ese Tyler de las últimas páginas que se nos muestra con el corazón en la mano, hasta el punto de hacerme caer alguna lagrimilla. Cassie y Tyler son unos protagonistas que han superado con creces todas mis expectativas, me han gustado incluso más que Caleb y Savannah. Me ha cogido un poco por sorpresa porque me han llegado y me han dado más de lo que esperaba, y por ello se quedan conmigo.

En mi opinión, María Martínez ha conseguido subir el nivel de la serie con esta novela. Ya dejó el listón muy alto con Cruzando los límites, pero para mí se ha superado. Hasta el momento es la novela que más me ha gustado de ella, y no solo eso, también de todas las que he leído de new adult. Tengo muchísimas ganas de tener en mis manos la tercera parte de la serie para, con un poco de suerte, saber más de ellos al igual que hemos sabido más sobre Savie y Caleb en esta novela, y también para conocer a los nuevos protagonistas y comprobar si mis sospechas son ciertas. No sé cuánto tendremos que esperar, pero estoy segura de que la espera merecerá la pena.


OTROS LIBROS DE MARÍA MARTÍNEZ

Cruzando los límites (Cruzando los límites # 1)
Una canción para Novalie

¡LA RECOMIENDO!


10 lecturas para las vacaciones

miércoles, 22 de junio de 2016

El otro día os comentaba que, con el poco tiempo del que dispongo últimamente, se me están acumulando las lecturas. Me alegra poder deciros que eso ya no va a ser un problema, porque al final me concedieron esa semanita de vacaciones que pedí prácticamente in extremis :) A partir de mañana me aguardan 10 días de desconexión y sobre todo de familia, ya que aprovecho y me bajo a un pueblecito de Huelva donde están mis raíces, mi lugar favorito en el mundo para perderme y recargar las pilas. Eso sí, llevo el e-reader cargado hasta los topes, y al menos la mitad son novedades. ¿Queréis saber qué novelas se vienen conmigo?


Maldad latente, de Sandra Brown

Hace dos días dio comienzo una nueva lectura conjunta en «De viaje literario», el club de lectura al que me apunté hace unos meses :) Tenía intención de empezarlo entonces y compaginarlo con Rompiendo las reglas, de María Martínez, pero... no he podido, una vez más he comprobado que soy incapaz de leer dos novelas a la vez, una siempre sale ganando. Pero no pasa nada, ¡ya estoy en ello! Se trata de un thriller romántico y nunca he leído nada de la autora, así que ¿quién dijo miedo? Me apetecía un montón probar y hace mucho que no leo una novela de suspense, y si encima la voy comentando con las chicas... ¿qué más se puede pedir? :)

No me quieres, no te quiero (Quiéreme # 1), de Victoria Vílchez

Todas las reseñas que he leído de la primera parte de esta bilogía han sido buenísimas, así que entre todas me habéis puesto los dientes bien largos. Pensaba esperar a que se publicara la segunda parte, pero como el otro día Victoria dijo que saldrá antes de que termine el año... es muy posible que acabe devorándola estos días. Ya os contaré ;)

Soundtrack. La banda sonora de nuestra vida, de Elena Castillo Castro

Sobre esta novela he leído tanto opiniones muy favorables como muy normalitas, pero tengo muchas ganas de comprobar por mí misma cómo es la nueva propuesta de Elena Castillo Castro y formarme mi propia opinión. De esta autora solo he leído un libro —Como caído del cielo— y aunque estuvo bien no me entusiasmó, así que con Soundtrack prefiero llevar las expectativas bajas a ver si me sorprende.

Érase una vez en Londres, de Laura Maqueda

Cuando vi esta novela entre las novedades de junio me lo apunté porque promete ser de lo más divertida y entretenida. Un libro piscinero, como lo llamó Mónica (Miss Brandon) :P así que no puede faltar en mi lista para estas vacaciones.

Los chicos del calendario # 1 - Enero, de Candela Ríos

¡Otra de las novedades de junio que más me llamó la atención! Y todo por una imagen que vi en Instagram promocionando la novela (¡el marketing conmigo funcionó totalmente, oye! :D). Creo que es la primera de una serie de cinco, pero he visto que es muy cortita y seguro que si tengo tiempo, caerá :)


Un verano en la Provenza, de Olivia Ardey

Olivia Ardey es una autora que me gusta mucho, a pesar de que aún tengo un montón de libros suyos por leer. Me conquistó con Regálame París, después me llevó hasta la Toscana, y estos días pienso viajar mentalmente a la Provenza con su nueva novela. Ya he leído opiniones muy buenas y el otro día no pude resistirme más y fui a comprármelo, así que estoy deseando hincarle el diente a ver qué nos trae esta vez Olivia :)

Herbarium. Las flores de Gideon, de Anna Casanovas

Desde que empecé con el blog, una de mis grandes pendientes era la gran Anna Casanovas. Le tenía echado el ojo a esta novela desde que se publicó, pero antes de probar con ella quería leer alguno de sus primeros trabajos y por eso me leí toda la serie de los hermanos Martí del tirón el mes pasado. Pues bien, me ha costado dedicirme pero ya está: Herbarium será el próximo caiga.

Entre viñedos (Blue Heron # 1), de Kristan Higgins

Reconozco que esta novela no me llamó para nada la atención, pero un día en Goodreads Alice Kellen comentó que si buscábamos un libro de lo más divertido no hacía falta que buscáramos más, que con esta historia nos lo pasaríamos pipa. Tengo ganas de probar con la autora después de abandonar otro de sus libros en las primeras páginas (en verdad fue por una gilipollez, yo no estaba muy por la labor y la protagonista se metía con las bajitas, ¿qué pasa con nosotras?). ¡Veamos a ver qué tal esta autora!

Kate Bentley, de Marisa Sicilia

Hace ya varias semanas que manifesté mis ganas de probar con Marisa Sicilia, y Lidia (Cielos de papel), de cuyo buen gusto me fío totalmente, me recomendó empezar por Kate Bentley o Tú en la sombra. Me decanté por el primero, y aunque entre unas cosas y otras esta novela ha ido quedando relegada, no ha caído en el olvido. ¡Ya os contaré! :)

Te esperaré toda mi vida, de Megan Maxwell

¡Segunda novela que quiero leer de Megan Maxwell! Gracias a todas vuestras recomendaciones tengo una lista muuuy larga :) Decidí empezar por Te lo dije porque fue la primera que publicó, pero muchas también nombrasteis esta novela, así que le toca el siguiente turno.


Dudo mucho que caigan todas, pero lo reconozco,
me encanta hacer listas y las hago a la menor ocasión.

Y ahora ¡contadme, contadme!
¿Habéis tenido ya la oportunidad de leer alguna de estas novelas? ¿Qué os parecieron?

Reseña: "Cruzando los límites", de María Martínez

lunes, 20 de junio de 2016


Savannah no entiende por qué todo el mundo se empeña en que vuelva con Brian. ¿A nadie le importa la razón por la que rompieron? Quizá debería hacerse la tonta y aceptar que su perfecto, brillante y universitario novio se acostó con otra chica en el asiento trasero de su coche, destrozando su pequeño universo y sus planes de futuro. Caleb es todo lo contrario a Brian, alguien poco recomendable. Es insolente, descarado y temperamental, y posee una mirada capaz de provocar incendios. Savannah conoce el peligro que supone acercarse a él. Sin embargo, ahora que el chico ha regresado a la ciudad, lo que hace unos años solo era un amor platónico e infantil amenaza con transformarse en algo muy real y convertir su último verano, antes de ir a la universidad, en el más excitante de toda su vida.








En todas las reseñas que había leído sobre esta novela coincidían en una cosa: que era tremendamente adictiva. No podía imaginarme la razón que tenían... A cada rato que podía cogía el libro para leer un poquito más, por las noches siempre intentaba leer un capítulo más, hasta que ayer me apoderé de la cama y me dije: «De aquí no salgo hasta que lo termine». Cruzando los límites llevaba ya mucho tiempo en mi lista de pendientes, pero gracias a que recientemente se ha publicado Rompiendo las reglas —la segunda novela que compone la trilogía, aún incompleta— y a que me he aficionado bastante al género new adult, me animé por fin a leérmelo. Si os digo la verdad, no ha sido para nada lo que me esperaba, sino que ha sido mucho mejor.

Caleb Marcus nunca ha tenido una vida fácil: su padre les pegaba tanto a él como a su hermano y su madre desde que tiene uso de razón, y para proteger a su familia —las personas más importantes de su vida— aprendió desde bien pequeño que si él se sacrificaba, hacía todo lo que su padre quería y se llevaba todos los golpes, los dejaría en paz. Por ello a los 17 años Caleb cuenta con un expediente criminal bastante notable, hasta que un día le da una paliza a su padre que casi lo mata después de encontrarlo desquitándose con su hermano y acaba en un reformatorio durante dos años. Su reputación en el pueblo no es nada buena, y todos lo ven como un delincuente y lo señalan con el dedo, dejándose llevar por los prejuicios. Después de cumplir condena y de que su padre fallezca decide no volver a pisar Port Pleasant a pesar de que eso signifique no estar junto con su familia, pero dos años después se ve obligado a volver tras la muerte de su hermano, un chico ejemplar que ve su prometedor futuro truncado tras fallecer en un accidente de coche.

Savannah Halbrook tiene 18 años y aparentemente tiene una vida perfecta: pertenece a una familia acomodada, es buena estudiante, está a punto de comenzar sus estudios universitarios en Columbia y hasta hace poco salía con Brian, el niño bonito del pueblo. Guapo, atlético, encantador... e infiel. Savannah se sintió humillada y traicionada cuando descubrió a Brian pegándosela con otra en el asiento trasero de su coche, y a pesar de los esfuerzos de él y de todo su entorno para que vuelvan juntos es incapaz de perdonarlo. Es precisamente entonces cuando Caleb, su amor de la adolescencia, vuelve a Port Pleasant, y tras una serie de sucesivos encuentros en los que la atracción es más que evidente Caleb y Savannah acabarán llegando a un acuerdo: dejarse llevar y disfrutar juntos del verano hasta que él vuelva a Santa Fe y ella se marche a Columbia para comenzar la universidad. Pertenecen a mundos distintos, él es problemático y ella es una niña bien. No tienen nada en común, salvo que, ¡quién lo diría!, son tal para cual... Savannah, tan inocente al principio, tan 100% ángel, tan llena de prejuicios y tan buena que no se atreve a decepcionar a su familia, se dará cuenta de que es un error vivir como los demás esperan que lo haga, encorsetada en una vida que no le satisface, y demostrará ser una chica cabezota y de armas tomar cuando se trata de perseguir lo que verdaderamente desea. Caleb, tan duro, chulito y perdonavidas, con tan mal genio, que solo ha tenido relaciones esporádicas y nunca se ha enamorado, verá como poco a poco Savannah se le va metiendo muy dentro y acabará perdiendo totalmente la cabeza por ella. Lo tienen todo en contra... ¿Conseguirán demostrar que son la excepción que confirma la regla?

Como os comentaba al principio esta novela es un enganche total, 100% adictiva. Al principio deseaba que se produjeran esos encuentros entre Caleb y Savannah para ver cómo iba evolucionando su historia, después he acabado sonriendo como una boba al ver como el chico malo mostraba su lado más tierno y dulce y perdía la cabeza por Savie, y al final... ese ritmo tan trepidante me ha tenido pegada al libro hasta que conseguí llegar al final.

Ya conocía a María Martínez gracias a Una canción para Novalie, una novela muy dulce y tierna que leí el año pasado y que me encantó, así que tenía mucha curiosidad por saber cómo serían el resto de sus novelas. Con unos personajes con los que es imposible no empatizar y para los que deseas ese final de cuento a pesar de o precisamente por tenerlo todo en contra, escenas preciosas que hasta te hacen olvidar la edad de los personajes y una trama trepidante y perfectamente hilvanada, para mí Cruzando los límites no es más que otra confirmación de que el género new adult es muy potente en nuestro país y de que María Martínez es una de sus autoras más representativas. ¡Si a mí en teoría no me gustaba el género y este año estoy devorando una novela tras otra!

Nada más terminar ayer la novela comencé Rompiendo las reglas, la historia de Tyler y Cassie —los mejores amigos de Caleb y Savannah—, unos personajes que me han encantado con esos piques que se traen nada más conocerse. Estoy segura de que esta historia será igual de adictiva que la primera de la trilogía, de hecho no he podido dejar de leer desde que la empecé, así que espero disfrutarla tanto o más.


OTROS LIBROS DE MARÍA MARTÍNEZ

Rompiendo las reglas (Cruzando los límites # 2)
Una canción para Novalie

Reseña: "Mi isla", de Elísabet Benavent

jueves, 9 de junio de 2016






Maggie vive en una isla y regenta una casa de huéspedes...
Maggie tiene un huerto y casi siempre va descalza...
Maggie no quiere recordar por qué está allí;
duele demasiado...
Maggie ha renunciado al amor
y es complicado explicar los motivos...

hasta que conoce a Alejandro...
y la calma da paso a una tormenta de sensaciones...
y a la posibilidad de que tal vez
sí se puede empezar de nuevo.







Siempre espero las novelas de Elísabet Benavent con muchísimas ganas, y cuando terminé la bilogía Horizonte Martina suponía que tendríamos que esperar al menos un año para leer otra de sus historias, pero en esta ocasión Beta nos tenía una sorpresa preparada y este año hemos tenido ración doble. Después de trabajar en la historia de Maggie y Alejandro durante cinco años y tenerla bien guardadita en su ordenador, Elísabet se tiró a la piscina y decidió compartirla con tod@s nosotr@s. Imaginaos el día 2 de junio, trabajando en casa y diciéndome: «Venga, Carolina, que si acabas a buena hora lo que tienes que hacer vas y te compras el libro». Pocas veces he trabajado tan deprisa en mi vida. Nada más llegar a casa lo abrí con la intención de leer solo un par de capítulos y dejarlo para seguir con la que era mi actual lectura porque quería tomármelo con calma, pero... no pude. Con solamente unas páginas, Maggie y Alejandro me habían atrapado y no pude dejar de leer hasta llegar al final.

Hace dos años que Maggie tocó fondo y decidió refugiarse en una isla del Mediterráneo para protegerse y reconstruirse. Su pasado es turbio y oscuro, pero desde entonces intenta vivir tranquila y en calma, lejos de todo aquello que le hizo daño e intentando no pensar demasiado en ello. Allí regenta una hospedería, y aunque la vida que lleva nada tiene que ver con la que llevaba en Madrid, se siente satisfecha. Con ropa sencilla y casi siempre descalza, Maggie es feliz cocinando, trabajando en su huerto y disfrutando del mar, con la única compañía de los huéspedes que van y vienen y de la señora Mercedes, una ancianita adorable con la que comparte tardes de costura, dulces y confidencias. Un buen día aparece Alejandro, que, sobrepasado por la vida que lleva en Nueva York, decide tomarse un respiro. El destino lo lleva hasta la hospedería de Maggie, donde con su billetero de Prada y su billete de 500 euros por delante reserva una habitación durante dos semanas para poner sus pensamientos en orden. Alejandro es capaz de ver el interior de Maggie sin apenas conocerla, y sin dificultad consigue vislumbrar que ella llegó a la isla por el mismo motivo que él: porque huía de algo. Pero ¿de qué? A lo largo de esas dos semanas de discusiones, risas, momentos de lo más sensuales y confesiones, ambos encontrarán algo que ninguno andaba buscando: al amor de su vida.


A diferencia de otras novelas de Elísabet, esta cubre un amplio periodo temporal. Quizá penséis que lo que acabo de contar es un pedazo de spoiler, pero no es más que el principio de la historia. Mi isla se compone de cinco partes muy distintas entre sí, en las que se analizan las distintas etapas por las que pasa la pareja, unas más bonitas y dulces que otras. Es por ello que al mismo tiempo nos encontramos ante una historia bonita, sensual y repleta de ilusión, en la que Maggie poco a poco logra salir del cascarón y construye algo que merece la pena con Alejandro, pero también intensa, de autodestrucción, de vivir al límite, de caer y volver a levantarse. Si habéis leído las demás novelas de Beta ya sabréis que sus personajes no lo tendrán nada fácil, y en esta no iba a ser menos. En este aspecto me ha parecido bastante previsible cuál iba a ser el conflicto desde que descubrimos el pasado de Maggie y por qué tocó fondo, pero no por ello dejé de disfrutarla. La esencia de Beta seguía ahí, y así como es capaz de hacerte sonreír como una boba con los momentos bonitos también es capaz de hacer que quieras tirarte de los pelos, de tocarte el corazón y de hacerte derramar más de una lágrima.

En Mi isla sus protagonistas sufren una gran transformación. Poco tienen que ver Maggie y Alejandro al final con los personajes que conocemos al inicio de la historia. Maggie, tan tranquila y en calma en su isla, tan feliz con su vida sencilla, entrará en una espiral de autodestrucción, egoísmo y obsesión, de vivir al límite, sin importarle nada ni nadie, mientras que Alejandro, tan tierno, tan enamorado y tan paciente, llegará a un extremo en que ni él mismo se reconoce y llega a hacer cosas de las que no se siente en absoluto orgulloso. Así como me esperaba esa transformación por parte de Maggie, la de él no me la esperaba para nada. Ese ha sido uno de mis grandes «peros». ¿Realmente era necesario que se hicieran tanto daño a propósito hasta destruir lo poco bueno que quedaba?

Como os comentaba al principio, Elísabet llevaba trabajando en esta novela cinco años. Seguramente por ello me ha parecido una mezcla de la Beta del principio —especialmente en la primera parte de la novela— con la Beta de hoy día, con todas esas reflexiones y esa manera brillante de narrar, con ese dramatismo. ¿Soy la única a la que Alejandro le hacía pensar a veces en Víctor? Yo en mi mente volvía a ver a Andrés Velencoso...

Empieza ya a ser habitual encontrar en sus novelas guiños a sus historias anteriores, y en esta ocasión no iba a ser menos. La saga Valeria, la trilogía «Mi elección» y la bilogía de Martina hacen su pequeño cameo en Mi isla, pero debo confesar que el que más ilusión me ha hecho es el de Hugo y Nico, quizá el más sutil de todos ;)

Cuando comencé la novela iba sin expectativas, y con Elísabet casi que prefiero que sea así, porque por mucho que sepamos cómo empezará la historia tras leer la sinopsis nunca sabemos las sorpresas que nos tiene preparadas en su interior. Sin embargo, lo que sí sabía es que me iba a hacer sufrir, quizá porque desde la bilogía de Silvia sufro con todas sus historias. Aunque la novela me ha gustado, si me preguntáis mi opinión os diré: «Sí, me ha gustado pero tengo un par de "peros"». Uno de ellos es el que os comentaba antes, y otra de mis grandes pegas ha sido el final, que me ha sabido a poco, demasiado corto después de tanto sufrimiento y como muy repentino. Sin embargo, como os he dicho la esencia de Beta está muy presente a lo largo de toda la novela, y prefiero quedarme con lo que me ha transmitido, con esos momentos dulces y con su isla, a la que me ha encantado viajar mentalmente por unos días ♥ Si aún no la habéis leído, ¿qué me decís? ¿Os apetece pasar unos días de lo más intensos con Alejandro y Maggie a caballo entre su pequeña hospedería, Nueva York, Madrid y Barcelona?


OTROS LIBROS DE ELÍSABET BENAVENT


Mis lecturas | Mayo 2016

miércoles, 8 de junio de 2016

Dice el dicho que más vale tarde que nunca, así que aquí estoy para contaros qué tal fueron las lecturas del mes pasado. Mayo ha pasado como una exhalación y no me puedo creer lo rápido que se me están pasando las semanas últimamente. Llevo meses bastante estresantes en los que no dejo de trabajar, así que estoy deseando que llegue el mes de agosto y tener ¿3? semanas de vacaciones de las de verdad, de esas en las que ningún cliente llama a tu puerta porque también está de vacaciones. ¡Me he convertido en agostera! ¡Yo! Así que aquí me tenéis, desesperada a más no poder y casi mendigando vacaciones a finales de este mes (deseadme suerte), pensando «que le den a la Navidad, yo necesito relax ahora porque, si no, me va a dar un patatús», leyendo mucho menos de lo que me gustaría, sufriendo por todas las novedades apetecibles que se están publicando, siendo selectiva porque quien mucho abarca poco aprieta y dejándome caer por aquí entre proyectos porque os echo de menos a vosotras y al blog. Así pues, después de este desahogo/puesta al día y sin más dilación, dejad que os cuente qué tal fue el mes de mayo en lecturas ^^'


Como ya os comenté, en abril me decidí por fin a leer a Anna Casanovas y la experiencia no pudo ser mejor. Quise empezar por la serie de los hermanos Martí, así que a lo largo de este mes he leído todas las novelas y relatos que se han publicado hasta la fecha. A fuego lento («««««), la historia de Guillermo y Emma, me gustó más que la anterior si cabe, y es que el protagonista es un amor (RESEÑA AQUÍ). En cuanto terminé de leer los tres relatos que Anna escribió posteriormente —entre los cuales se encuentra el que podría considerarse el epílogo de la novela— me lancé de cabeza a leer Dulce locura («««««), la historia de Helena y Anthony. Este último me conquistó nada más conocerlo en Nadie como tú (RESEÑA AQUÍ), y así como en las dos primeras entregas se nos presenta como un amigo fiel y un ligón, en esta descubrimos que su vida no ha sido un camino de rosas y que su personaje es más complejo de lo que parece a simple vista. A estas alturas cada historia casi que me gustaba más que la anterior, quizá porque cuanto más conocía a los Martí más cariño les cogía, pero la cosa ya flojea con Hotel California (««««). Y me ha gustado también, ¿eh? Que conste. Pero sí considero que las anteriores entregas son mejores. Aun así, la historia de Marc y Olivia me ha encantado; Marc, tan atormentado y con ese sentimiento de culpa por lo que pasó en el pasado, y Olivia, tan inmersa en su trabajo y tan dolida con todos los que la han traicionado a lo largo de su vida, se enamoran sin remedio. Sin embargo, en Hotel California también conoceremos la historia de Sara y Álex —el hermano gemelo de Marc—, pero pasa muy desapercibida, lo que es una pena porque el resto de hermanos tienen su propia novela y en esta predomina la historia de Marc. Después de haber leído los cuatro libros con sus correspondientes relatos en plan intensivo puedo deciros que la serie de los hermanos Martí no podría haberme gustado más. Estoy deseando que se publique la historia de Martina, aunque me dará mucha penita decirle adiós definitivamente a esta gran familia.


Justo cuando terminé con los Martí, salía a la venta Como caído del cibercielo, una novela que esperaba como agua de mayo, así que no dudé en hacerme con ella y leerla de inmediato. Conocí a Mara Oliver con su novela Dos en la alborada (RESEÑA AQUÍ) y, a pesar de contar con poquitas páginas, me quedé prendada de su forma de escribir, tan cuidada y tan poética, y de la historia tan dulce que viven sus protagonistas. Como caído del cibercielo (««««½) se lee en un suspiro, pues está contada casi íntegramente a base de WhatsApps, y es tan original, bonita, especial y tan, tan dulce... que os hará creer en las casualidades, en las segundas oportunidades, en volverse a abrirse al amor y a la vida.

Entre las novedades de mayo también tenía como destacada Si el amor te dijo «no» pregúntale otra vez (««««½). Esta novela no podría haberme entrado más por los ojos. SANTORINI en la portada. Soy una enamorada de Grecia, ¿hace falta que diga más? Cuando leí la sinopsis me atrajo bastante, pero al leer la reseña de Patricia me convencí del todo. Tenía que leerla. La historia de tres mujeres que tocan fondo cuando sus vidas se derrumban, que se sienten perdidas, y que volverán a encontrarse a sí mismas a base de arriesgarse, vivir, amar y perdonar. Esta era la primera novela que leo de Silvia C. Carpallo y para mí ha sido todo un descubrimiento; os aseguro que no le perderé la pista. (RESEÑA AQUÍ)

Para terminar el mes me animé POR FIN a leer una novela de Megan Maxwell. Como no sabía por dónde empezar decidí pediros opinión y fuisteis geniales =) Tengo todas vuestras recomendaciones apuntadas para ir dándoles una oportunidad poco a poco al resto de novelas de la autora. Finalmente decidí comenzar con Te lo dije (««««), ya que muchas me dijisteis que era muy divertida y además fue la primera que publicó. La verdad es que me lo pasé pipa, con esas salidas de tiesto, esos comentarios y esas situaciones disparatadas en las que se meten, porque les pasa de todo, sobre todo a Victoria. Hablando de ella... ¡En mi vida me he topado con una protagonista tan insoportable como ella! Y cuando me ablandaba un poquito el corazón volvía a soltar una de las suyas (pobre Rous). Suerte de los secundarios y que poco a poco vuelve en sí y muestra un poquito de humildad, que si no...


¡Y esto ha sido todo!
¿Habéis leído alguna de estas novelas? ¿Qué os pareció?

¡1 AÑO DE LOS MUNDOS DE CAROLINE!

miércoles, 1 de junio de 2016

¿Quién me iba a decir a mí hace justamente un año que a estas alturas iba a seguir aquí? Yo, que siempre cojo las cosas con muchas ganas para luego dejarlas a medias... Que había abierto este blog por probar, pensando que nadie lo leería y que acabaría cayendo en el olvido. Que me veía incapaz de escribir reseñas porque no hacía nada similar desde el instituto y solo pretendía dar una opinión muy resumida de los libros que pasaban por mis manos. Pero un año después no sé qué haría sin este rinconcito que me ha dado y me sigue dando tantas cosas buenas.

Llevaba un tiempo planteándome la idea de empezar un blog literario pero nunca acababa de cuajar. Siempre he sido (y soy) muy tímida y durante mucho tiempo me daba vergüenza escribir y que mis conocidos leyeran lo que me pasaba por la cabeza y mis dedos plasmaban sobre el teclado, pero esa vergüenza comenzó a desaparecer paulatinamente gracias al blog de viajes que comparto con mis amigos de la uni. Casi un año después sentí la necesidad de tener un espacio mío dedicado a otra de mis pasiones, leer, y en el que dar rienda suelta a lo que me parecían las novelas que leía. El resto se podría decir que vino solo, un pasito tras otro, y tengo la sensación de que en solo un año este blog ha pasado por mil etapas hasta que he conseguido llegar al punto en el que me siento más cómoda y más contenta con él, al menos hasta la fecha. No hace mucho estuve completamente desaparecida durante un mes, prácticamente sin abrir un libro (y ya no hablemos del blog), en un estado de apatía y de desgana tremendo porque el exceso de trabajo me quitó las ganas de todo. Pero al mismo tiempo esa temporada me sentó muy bien, porque así como pensé en dejar completamente el blog porque empezaba a parecerme más una obligación que un placer, cuando lo retomé sentí tanta alegría que supe que no quería perder esa sensación de bienestar y esas cositas buenas que me daba a diario. Por eso supe que la dinámica tenía que cambiar, que no debía escribir sobre todo ni imponiéndome obligaciones, sino solo cuando de verdad sintiera la necesidad y sobre lo que me apeteciera.

Si echo la vista atrás, antes de empezar con el blog solo leía libros que veía expuestos en la sección de novedades de las librerías y era ávida lectora de chick-lit, género que terminó cansándome. Si os digo la verdad, pocas historias me habían tocado el corazón hasta hace poco. Una de las mejores cosas que me ha traído este blog ha sido conocer novelas y autor@s que de no haber sido por otr@s bloguer@s no me habría animado a leer. Gracias a ell@s he vivido decenas de historias que me han hecho sentir, emocionarme, enfadarme y hasta llorar, y he conocido a personajes que se quedarán para siempre dentro de mí. Hasta hace unos meses no tenía ni idea de quiénes eran Anna Casanovas o Alice Kellen, y no me puedo creer que durante tanto tiempo me haya perdido a escritoras tan grandes como ellas, que directamente se convirtieron en autoras de cabecera para mí. Y no hablemos ya de Neïra o Anna García, escritoras autopublicadas con talento a raudales que espero que algún día publiquen en papel porque realmente se lo merecen.

Pero lo mejor de todo han sido todas esas personas bonitas que me he encontrado por aquí, con las que coincido tanto en gustos, con las que puedo comentar y compartir, porque no conocía a nadie a quien le gustaran tanto los mismos libros que a mí. Personas como Macarena, Mónica, Lidia, Elena, Patricia, Esther o Angelica, que con sus reseñas y sus comentarios me dibujan siempre una sonrisa en la cara, que siempre aciertan con sus recomendaciones y que sin ser conscientes de ello consiguen que mis días sean un poquito más alegres y más bonitos con todas esas historias que, de no haber sido por ellas, no habría descubierto.

Con todas estas cosas buenas, ¿cómo iba a dejar el blog hace unos meses? Este ha sido el primer año, pero espero seguir aquí mucho más y que sigamos leyéndonos y compartiendo opiniones durante muchísimo tiempo.

¡Mil besos y gracias por estar ahí!


 
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